Difamación, soledad y alma

Tras un breve paréntesis, volvemos a ofrecer una nueva serie de citas puritanas.

1st-worship-service-in-plymouth_1621

Difamación

David, por triste experiencia, compara la lengua malvada y escarnecedora con tres armas fatales: una cuchilla, una espada y una flecha. Con una cuchilla porque, al igual que esta, quita hasta los pelos más pequeños. La lengua escarnecedora no solo acomete contra los pecados flagrantes, sino también contra los pecados menores […]. En segundo lugar, con una espada que hiere, pues las lenguas de los hombres difamadores despedazan el crédito y la reputación de sus hermanos. Pero una espada solo hace daño de cerca, no de lejos y, por tanto, en tercer lugar, se compara con una flecha, que puede golpear desde la distancia. Y, así, los escarnecedores no solo hacen mal a los de la parroquia o el pueblo donde viven, sino a otros muy lejanos. Por tanto, ¡cuánto conviene a todos los hombres andarse con cuidado!

Jeremiah Burroughs

¿Debería tomar represalias?

Para quitarla, lo mejor es tratarlo con Dios, pues Dios es el gran testigo de nuestra sinceridad, conociendo todas las cosas y, por tanto, a Él hemos de apelar. Además, Dios es el defensor más poderoso de nuestra inocencia. Él tiene los corazones y las lenguas de los hombres en sus manos, y puede impedir que el difamador vilipendie o que el oidor atienda al vilipendio. Aquel que tiene tal poder sobre las conciencias de los hombres puede reivindicar nuestra inocencia. Por tanto, lo mejor es tratarlo con Dios; y la oración resulta más eficaz muchas veces que la disculpa.

Thomas Manton

Los santos a veces pueden verse tan sobrecargados de calumnias y vilipendios que no encuentren la forma de liberarse de ellas ante los hombres, pero deben contentarse y consolarse con el testimonio de una buena conciencia y con la aprobación divina de su integridad.

David Dickson

Prefiero sufrir mil agravios que cometer uno solo […]. Antes sufriría muchos que quejarme de uno solo, o que procurar repararlo con contiendas. Siempre he hallado que luchar con mis superiores es furibundo, con mis iguales dudoso, con mis inferiores sórdido y bajo, con mi prójimo en general, carente de paz.

Joseph Hall

Soledad

La soledad es la liberación del alma que estaba aprisionada por la compañía.

George Swinnock

La perspectiva cristiana:

Habéis perdido a una hija; mejor dicho, no habéis perdido a quien ha sido hallada en Cristo. No ha sido expulsada, sino enviada antes que vosotros; igual que una estrella que, cuando la perdemos de vista, no muere y se desvanece, sino que brilla en otro hemisferio.

Samuel Rutherford

A las aflicciones, puesto que son huéspedes duraderos, las atenderé con moderación, sabiendo que cuanta más atención les prestemos, más tiempo se quedarán. Y en cuanto a los placeres, puesto que no permanecen y solo llaman a mi puerta para tomarse una copa, los trataré como a pasajeros poco respetuosos. El mejor amigo de uno mismo es quien menos atención presta a cualquiera de los dos.

Joseph Hall

Hay algunas cosas buenas pero no agradables, como la congoja y la aflicción. El pecado es agradable, pero no provechoso, y la congoja es provechosa, pero desagradable. De la misma manera que las aguas son más puras cuando están en movimiento, los creyentes generalmente son más santos cuando están en aflicción.

William Secker

El alma

Real aunque invisible:

Me pregunto si estos hombres creen que respiran en verano igual que en invierno. En verano no pueden ver su aliento, pero cuando el frío aumenta, empieza a aparecer. La providencia de Dios y sus almas son cosas de una naturaleza tal sutil que no pueden verlas durante el verano de sus placeres. Pero cuando llegue el invierno del juicio, les mostrará a Dios en sus justos sufrimientos; y en el alma suya que no creían tener, sentirán un tormento indecible. Entonces su sentido del dolor suplirá su falta de fe.

Thomas Adams

Solo satisfecha en Dios:

El alma del hombre lleva la imagen de Dios, así que nada puede satisfacerla excepto aquel cuya imagen lleva. Nuestra alma, dice Agustín, fue creada por Dios y para Dios y, por tanto, nunca reposará hasta que descanse en Dios.

Thomas Gataker

La plenitud de la tierra nunca puede satisfacer el alma. Toda satisfacción y contentamiento surgen de la unión de dos cosas que concuerdan: de la unión de parejas. Aunque un hombre posea la mayor hacienda posible, si su corazón no se acomoda a ella, no tiene contentamiento. Aunque un hombre tenga la menor hacienda posible, si su corazón se acomoda a ella, está contento. ¿Qué armonía hay entre la plenitud de la tierra y la mejor parte del hombre: el alma? Nunca decimos que algo está lleno hasta que se llene de aquello para lo que se hizo. Nunca decimos que un arca o baúl está lleno de aire, aunque esté lleno de aire. O piensa en uno de los lugares en los que nos reunimos. Aunque esté lleno de bancos, o de aire, decimos que la iglesia está vacía, pues aunque esté llena, no está llena de aquello para lo que se hizo: de gente.

Ahora, piensa en un hombre que tiene toda la plenitud de la tierra. Puesto que su alma nunca se hizo para la plenitud de la tierra, decimos que está vacío. En medio de toda su plenitud, el hombre es un hombre vacío, puesto que su corazón no está lleno de aquello para lo que se hizo, es decir, Cristo.

William Bridge

Si prioridad:

No apruebo la sordidez del alma que agravia al cuerpo, pero menos me gusta que el cuerpo agravie al alma […]. Si la fantoche pintada, que tanto se deleita en su belleza, tuviese ojos para ver cómo trata a su alma, juzgaría su práctica más inadecuada y fea que perfumar un cadáver putrefacto, o poner cieno en un vaso de cristal. Por vergüenza, volvamos a poner el alma en primer lugar, y no coloquemos el cielo en lo más bajo y la tierra en lo más alto.

Thomas Adams

Su inmortalidad:

Cuando los españoles se encontraron por primera vez con los pobres indios, estos pensaron que el caballo y su jinete eran una sola criatura, al igual que muchos ignorantes piensan que el alma y el cuerpo del hombre no son sino aliento y cuerpo. Pero, en realidad, son dos criaturas distintas, tan ampliamente diferentes en su naturaleza como el jinete y su caballo, o el pájaro y su jaula. Mientras el hombre va a caballo, se mueve conforme al movimiento del caballo, y mientras el pájaro está enjaulado, come y bebe, y duerme, y salta, y canta en su jaula. Pero si el caballo falla y muere bajo su jinete, o la jaula se rompe, el hombre puede seguir a pie, y el pájaro disfrutar igual –en realidad, más—en el campo abierto y en el bosque que en la jaula. Y tampoco depende, en cuanto a su ser o actividad, del caballo o la jaula.

John Flavel

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s