Resurrección, riquezas, rumor y salvación

Nos complace, una vez más, publicar una nueva serie de citas puritanas, que esperamos sean de edificación al lector.

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Resurrección

¿También el cuerpo?

El cuerpo será despertado de su sueño mortal y resucitado a vida gloriosa e inmortal. El alma y el cuerpo son las partes esenciales del hombre. Y, aunque su desigualdad sea grande en las acciones que atañen a la santidad, su unión es necesaria. Las buenas obras son planeadas por el consejo y la determinación del espíritu, pero realizadas por el ministerio de la carne. Toda gracia se expresa mediante acciones visibles del cuerpo. En las aflicciones del arrepentimiento, provee lágrimas; en los ayunos, sus apetitos son refrenados; en las acciones de gracia, la lengua prorrumpe en alegres alabanzas de Dios. Todas las victorias sobre el placer y el dolor físicos las obtiene el alma en conjunción con el cuerpo. Así pues, es muy apropiado que la bondad divina no los trate de manera diferente, siendo el alma eternamente feliz y el cuerpo perdido en el olvido; la una glorificada en el cielo y el otro permaneciendo en el polvo. Desde su aparición en el mundo hasta la sepultura corrieron la misma carrera, y gozarán de la misma recompensa. Aquí el cuerpo es el consorte del alma en obediencia y sufrimientos, y después en disfrute. Cuando la corona de pureza o la palma del martirio sean dadas por el gran Juez a la vista de todos, ambos participarán de la honra. La garantía de esto la tenemos en la resurrección de Cristo en su verdadero cuerpo, que es «primicias de los que durmieron».

William Bates

¿Qué tipo de cuerpo?

Si un artesano diestro puede convertir un poco de tierra y cenizas en magnífico vidrio transparente, como vemos a diario; y si una pequeña semilla, aunque no lo parezca, puede producir las flores más bellas de la tierra; y si una pequeña bellota puede hacer aparecer el mayor roble; ¿por qué habríamos de dudar que la semilla de la vida y gloria eternas, que ahora está en las bienaventuradas almas con Cristo, pueden, por medio de Él, comunicar perfección a la carne que se ha disuelto en sus elementos?

Richard Baxter

N.B.:

¡Oh! ¡Cuán precioso es el polvo de un creyente! Aunque al mundo no le importe, es precioso para Dios. El granjero tiene trigo en el granero, y también tiene trigo en la tierra; y el trigo que está en la tierra le es tan precioso como el que está en el granero.

Thomas Watson

Riquezas

El peligro del exceso:

No deseáis los zapatos o la ropa más grande, sino los más adecuadas; pues haced lo mismo con vuestra dignidad y posesiones.

Richard Baxter

Las coronas más ricas muestran todo su esplendor y gloria en lo exterior, pero en lo interior se siente su peso en las cabezas de quienes las portan.

Peter Drenlincourt

La avaricia no es exclusiva de los acaudalados:

Al igual que los enfermos aman la salud más que quienes nunca carecieron de ella, es muy común que los pobres amen las riquezas más que los ricos a quienes nunca faltaron. Y, sin embargo, las pobres almas se engañan y claman contra los ricos, como si fueran los únicos amantes del mundo, cuando ellas lo aman más, aunque no lo puedan obtener.

Richard Baxter

La perspectiva cristiana:

Todas nuestras monedas de oro no son más que metal para el sepulcro: ninguna pasará al mundo futuro. Por tanto, al igual que los mercaderes, cuando viajan, compran letras de cambio que les sirvan en el otro país, hagamos el bien con nuestros bienes mientras vivimos, para que cuando muramos, obtengamos una bendita letra de cambio que nos sirva en el reino de los cielos (cf. Lc. 16:9). Separarnos de lo que no podemos conservar para obtener lo que no podemos perder, es un buen negocio. La riqueza no puede hacernos bien, a menos que nos ayude en nuestro camino al cielo.

Thomas Adams

Al igual que el remedio para apagar la sed de quien padece una ardiente fiebre no está en darle de beber, sino en quitarle la fiebre que le causa la sed, la manera de hacerse rico no es acumulando riquezas, sino disminuyendo la codicia y el deseo ilícito de las mismas.

Daniel Cawdray

N.B.:

La pobreza ha matado a mil, pero la riqueza a diez mil. Es muy incierta: prometen lo que no pueden cumplir, ni pueden proporcionar una mente contenta.

Richard Greenham

Rumor

El rumor es un gran mentiroso, como la bola de nieve que se va haciendo cada vez más grande.

John Trapp

El primer relato es bueno hasta que se oye el segundo.

John Trapp

Salvación

El camino:

No somos salvos por creer, sino creyendo.

Thomas Taylor

Pero Yahvé el Señor, de su infinita y gran bondad hacia el hombre, mayor que su favor para con los ángeles perdidos, antes de todo comienzo de su gran amor hacia los elegidos, señaló de su libre gracia el medio por el cual su ira sería satisfecha, el pecado y la culpa del hombre destruidos y este llevado a un estado mucho más bienaventurado que el de Adán cuando fue creado.

John Penry

Es en vano levantarse temprano y acostarse tarde, y comer pan de aflicción todo el día, si el Señor no concede el favor de su Espíritu sobre los medios que empleamos.

Samuel Rutherford

Una prueba práctica:

Por esto sabrás si has dado tu corazón a Él o no: si el corazón se va, todo le seguirá. Al igual que el sol sale primero y, después, todos los animales salen de sus guaridas, las aves de sus nidos y los hombres de sus camas, cuando el corazón se acerca a Dios, todos los miembros le seguirán, la lengua le alabará, el pie le seguirá, el oído le atenderá, el ojo le observará, la mano le servirá; nada se quedará atrás del corazón, sino que todo avanzará.

Henry Smith

Más complace a los santos disfrutar de Dios que disfrutar de la salvación. Los espíritus falsos y carnales expresarán gran deseo por la salvación, pues les agrada la salvación, el cielo y la gloria; pero jamás expresarán verdadero deseo de Dios y Jesucristo. Aman la salvación, pero no se preocupan de un Salvador. En cambio, aquello en que más descansa la fe es Dios mismo: Él es mi salvación; dádmelo a Él y tengo la salvación.

Joseph Caryl

Urgente:

Es el deber de todos los hijos e hijas de Adán que oyen el evangelio predicado y a quienes Cristo les es ofrecido, creer en Él y recibirlo, estén o no preparados.

Giles Firmin

 

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